Una retracción gingival correcta es la condición silenciosa de una impresión precisa. El hilo, por sí mismo, ensancha mecánicamente el surco, pero sin un medio astringente el fluido sulcular y la sangre siguen siendo un problema que arruina hasta la impresión realizada con más esmero. Y la elección de la solución impregnante no es solo una cuestión de hemostasia: influye en la respuesta biológica del tejido, en la calidad de la superficie de la preparación y en lo que queda sobre el diente tras retirar el hilo.
01PanoramaCómo funcionan los medios astringentes
Las sustancias astringentes producen una vasoconstricción local o la precipitación de proteínas en el fluido sulcular, deteniendo así el sangrado y reduciendo la secreción. El resultado es un surco seco y abierto, en el que el material de impresión puede fluir de forma fiable hasta el margen de la preparación.
Clínicamente se emplean cuatro grupos principales:
- Cloruro de aluminio (AlCl₃) – la opción más extendida, en concentraciones del 10–25 %. Actúa con rapidez, es respetuoso con el tejido y, tras el lavado, no deja residuos visibles en la superficie del diente. Los estudios que comparan distintos métodos de retracción han confirmado que el hilo impregnado con cloruro de aluminio alcanza una calidad de impresión comparable a la de los sistemas sin hilo modernos.
- Sulfato de aluminio (Al₂(SO₄)₃) – mecanismo similar al del AlCl₃, con un efecto astringente ligeramente mayor. Disponible en forma de gel y de pasta para la técnica sin hilo.
- Sulfato férrico (Fe₂(SO₄)₃) – efecto hemostático potente, pero deja una característica pigmentación pardo-negruzca en los tejidos duros dentales y en la encía. La reacción de oxidación con la sangre genera coágulos que es necesario eliminar a fondo antes de tomar la impresión; de lo contrario, interfieren con la polimerización de las siliconas de adición.
- Epinefrina (adrenalina) – usada históricamente por su marcada vasoconstricción. Hoy se está abandonando por sus riesgos cardiovasculares sistémicos, especialmente en pacientes con hipertensión o cardiopatía isquémica.
02Respuesta tisularQué ocurre bajo la superficie
La compatibilidad biológica de los medios astringentes se ha estudiado en fibroblastos gingivales humanos primarios. Los resultados muestran que los preparados a base de cloruro de aluminio, sulfato de aluminio y sulfato férrico no reducen la viabilidad ni la proliferación de los fibroblastos a concentraciones clínicamente relevantes. Solo uno de los preparados ensayados (Expasyl, a base de AlCl₃ en forma de pasta) provocó un estrés oxidativo medible —un aumento del nivel de nitritos— sin afectar a la supervivencia celular.
Estudios más antiguos en fibroblastos confirmaron que el sulfato férrico presenta una citotoxicidad superior a la del cloruro de aluminio en contacto directo con el tejido —sobre todo con tiempos de aplicación prolongados o cuando el hilo lesiona el epitelio sulcular.
03Rastro en el dienteQué preparado deja menos
Esta cuestión tiene una repercusión clínica directa: los residuos de medio astringente sobre la preparación pueden inhibir la polimerización de los materiales de impresión o alterar la adhesión de la corona provisional.
- El cloruro de aluminio deja residuos mínimos tras el lavado. No genera coágulos pigmentados ni interfiere con los materiales de poliéter ni con las siliconas de adición. Se considera el estándar de referencia en cuanto a limpieza de la superficie.
- El sulfato de aluminio se comporta de forma similar al AlCl₃: tras el lavado, los residuos son insignificantes.
- El sulfato férrico deja residuos pardos visibles en el esmalte, la dentina y la encía. Con un lavado insuficiente, inhibe el fraguado tanto de las siliconas de condensación como de las de adición. Desde el punto de vista del rastro en el diente, es el más problemático.
- La epinefrina por sí misma no deja residuos visibles, pero los riesgos sistémicos de su uso superan ampliamente este beneficio.

04Recomendación prácticaQué elegir y cuándo
La elección del medio astringente depende de la situación clínica, pero la jerarquía general es clara:
- Opción estándar: cloruro de aluminio 15–25 % – equilibrio óptimo entre hemostasia, respeto al tejido y limpieza de la superficie. Adecuado para la mayoría de las situaciones clínicas.
- Sangrado intenso: el sulfato férrico es eficaz, pero exige un lavado cuidadoso y una limpieza mecánica de la preparación antes de la impresión. Valora si no es mejor posponer la impresión y tratar la causa del sangrado.
- Sistemas sin hilo: los geles y pastas a base de AlCl₃ o Al₂(SO₄)₃ (p. ej., Expasyl, Traxodent) ofrecen una calidad de impresión comparable a la técnica con hilo y son más rápidos de aplicar.
- Epinefrina: inadecuada en pacientes con riesgo cardiovascular; en la práctica moderna ha sido sustituida por alternativas más seguras.
Gingival displacement is a critical step in fixed prosthodontics — the choice of chemical agent directly affects both tissue health and impression accuracy.
Baba N.Z. · Dental Clinics of North America, 2014
Sea cual sea el medio elegido, se aplica una regla: antes de la impresión, lavar siempre a fondo, aspirar y revisar visualmente la superficie de la preparación. Ningún medio astringente sustituye a una técnica cuidadosa.
